Aug 25 2010

COSTUMBRE.

Qué fea es la costumbre que te lleva a caer en lo que no puedes ver,
que te lleva andar con lo que puedes odiar,
que no te permite la vida independiente contemplar.

Qué fea la costumbre que frente a la novedad solo un suspiro suele exhalar,
que te puede atar para impedir un paso más,
que en una burbuja de monotonía te pretende encerrar.

Qué fea la costumbre que entre el miedo
y los años te puede consumir,
que no te deja ir,
que te impide luchar para cambiar.

Qué fea es la costumbre que actúa como la gravedad,
la necesidad de respirar
o el miedo a morir:
no se puede evitar.

Qué fea la costumbre que te obliga a soportarte,
a cohabitar con ella,
a vivir de ella y para ella,
a conocer minuto a minuto lo que va acontecer,
lo que va a suceder,
lo que va a decir y vas a callar,
a voltear la mirada al cielo
y suspirar con la profundidad de tu padecer,
buscando algo en el fondo que te permita renacer.

Qué fea es la costumbre que siempre te presenta el mismo amanecer,
atardecer y anochecer,
hasta que tus ojos cansados se resistan volver a ver.

Septiembre del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

LOS TIEMPOS DEL AMOR.

Porque lo sabes tú
y lo siento yo,
somos uno mismo.
Así lo dice el tiempo que pasamos juntos,
pero también la ausencia
y la distancia.

Lo calla el silencio,
lo susurra el viento
y lo repite el eco:
Amor de dos,
para los dos.

¿Qué si fue el azar,
el deseo, el destino,
mi soledad o tu alegría?,
no lo sé.

En verdad que no lo sé,
pero aquí estamos:
frente a frente para construir nuestro destino
con pasado, presente y futuro.

Éste será nuestro tiempo y compromiso:
el pasado lo haremos de gratitud a la vida
y al amor entregado,
el presente será de intensidad por vivirlo
y el acuerdo de lealtad de no olvidarlo,
el futuro estará soportado con los lazos de amistad,
los frutos del amor
y los renovados sueños por dar lo mejor.

Gracias a eso vivirá lo nuestro:
como deseo,
amistad,
ilusión,
fruto de tu vientre,
testimonio de un largo camino recorrido,
identidad compuesta de dos individualidades
y un sueño conquistado por dos voluntades:
la tuya y la mía.

Abril del 2003. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

CUÁNDO Y COMO.

Cuando los años que pasamos juntos pesan demasiado,
el vivir nos ha desgastado,
los sueños han muerto asfixiados
y la costumbre se encumbró.

Cuando no hay otra cosa que más de lo mismo
y la sordera y ceguera se han apoderado de los dos,
cuando en vez de haber calor hay sopor
y cualquier cosa es mejor.

Cuando te tienes que mentir para sobrevivir
y no hay nada en el porvenir,
cuando te asusta el vacío emocional frente a ti
y sientes que todo acabó,
que solo queda vegetar
sobre los escombros de tu historia personal,
cuándo peleas por unos minutos
de fugaz y engañoso encanto,
durante días para terminar devastado:
estás muerto en vida.

Es el momento de respirar otro aire,
cambiar de piel,
encontrar otra sangre,
sentir otra hambre,
dormir con otros sueños,
recorrer otros senderos,
imaginar nuevas caricias,
aspirar renovados aromas.

Cómo y dónde lo hallaré.
Cómo estar cierto que no me equivocaré,
que no me engaño,
que no resbalo hasta el fondo otra vez.
Cómo sabré que eres tú.
Me lo dirán tus ojos
o el inicio de una plática trivial.
Me lo dirá tu cuerpo,
el color de tu piel
o tu edad.

Qué me dirá que eres mi oportunidad
de salir del ataúd de la cotidianidad,
del cajón que oprime mi cuerpo,
deseos y sentimientos.

Tendríamos mucho de que hablar,
que conocernos,
aún más.
Un mundo que descubrir
y otro que inventar.

Hablar de aquello que nos dé identidad,
conocer lo que asombre nuestros cuerpos,
inventar una manera propia de amar
en la amistad,
la desnudez,
el silencio
y la algarabía del color,
el sonido y la diversidad.

Todos los días viajaremos.
En ocasiones a través de nuestros cuerpos,
otras veces en la imaginación,
la poesía, la música, la conversación,
la gastronomía, la astronomía
o la geografía.

Viajaremos hacia adentro y hacia fuera,
estaremos siempre en movimiento
al compás del tiempo, viento y sentimiento.
Viajar concientes de que cada minuto recorrido no tiene regreso,
de que cada minuto perdido es un retroceso.

¿Qué haremos?
nada que no sea vivir.
¿De qué viviremos?
solamente de aquello que nos permita sentir.
¿Qué buscaremos?
la felicidad en libertad.
¿Cómo viviremos?
con imaginación, deseo, amistad
y sin ningún mañana por esperar,
pues cada día lo disfrutaremos cual si fuera el final.

Septiembre del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

AMOR PARA LA IMAGINACIÓN.

El amor que tengo es el que sueño despierto,
es la esperanza de amar,
el deseo de volverme a entregar,
es la negación a renunciar a un nicho de placer y serenidad.

Es amor de viento, aliento, suspiro y sueño.
Ése es el amor que yo alimento,
amor que consume mi tiempo,
amor que me da sustento,
amor que compensa el vacío que siento.

Es el amor que requiere de vista para contemplar,
tiempo para soñar,
gusto para admirar,
imaginación para variar
lugar y manera de amar.

Es amor fugaz,
que sueña con una y desea a otra,
que suspira con la que pasa
y se deleita con la que frente a mi se sienta
o con aquella que con su aroma me envuelve al pasar
y la sensación de tocar su piel no me la pueden quitar.

Es amor desconocido,
es amor de uno,
sin que lo sepa ella.
Es amor efímero, desesperado, ilusionado
mas no vano,
pues en cada suspiro
hay testimonio
de que aún vivo.

Julio del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

QUÉ LE VOY A DECIR.

Qué le voy a decir,
que ya nos hicimos viejos,
no por los años transcurridos,
sino por los años no vividos,
porque mucho de lo bueno el tiempo se lo llevó,
corrijo, no culpemos al tiempo,
fue la incomprensión,
al grado que de lo pasado,
en nuestros sentimientos,
sólo escombros de guerra dejó.

Qué le voy a decir:
que forje mejor su tiempo,
que sin la cotidiana invención
cualesquier atadura termina en prisión.

Que el deseo y el hacer se vuelven insípidos,
el sueño letargo,
la esperanza sepultura,
el día interminable
y la noche tortura,
acosados por la añoranza del mundo que nos deja.

Los amaneceres se dan por bien recibidos,
solo por el hecho de haber sobrevivido a la pesadilla
de ver perdido tanto de la vida.

Qué, ¿qué le voy a decir?:
que no siga mi camino,
que se invente su destino:
sin cadenas de por vida,
sin alcobas hechas prisión,
de reclamos de conciencia por sentir como se vacía la existencia,
por hipotecarla al hastío
y malbaratarla al capricho.

Reclamos por la vida que miserablemente se va
entre la almohada y la sábana,
el limbo de la espera
y la lástima a uno mismo,
entre el resentimiento,
porque lo que era motivo de vida se volvió sepulcro,
la alegría sarcasmo y
la verdad cinismo.

¿Qué le voy a decir:
que se invente su camino alejado de todo hastío,
si su vida no quiere convertir en trivialidades y tibiezas,
ocupaciones inventadas y necesidades innecesarias,
indiferencias y mortíferas comodidades,
odios disfrazados y simuladas competencias,
protagonismos pueriles y actitudes interesadas,
convivencia calculada y frialdad en la mirada,
pero de amor, pasión y amistad,
de esos que encienden la vida:
nada.

Agosto del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

NADA.

Voy escribiendo mis penas con cenizas del tiempo muerto.
Todo toma distancia;
de todo me siento distanciado.

Es tan grande el espacio que hay,
que se ha formado una eternidad.
Vacío que no dice nada,
que no me mueve a nada.

Es esa nada la que transpira melancolía
y me ahoga por haber andado
y desandado mi tiempo
para caer en al vacío.

Miro hacia los puntos cardinales
preguntando en dónde estoy,
a dónde debo ir,
en dónde me refugio,
en dónde puedo encontrar los frutos
a los que no me resigno renunciar.

Duele sin dolor,
porque duele con pena,
pena que estruja la conciencia en el fondo de su rincón,
de ver y sentir como sigue el engrane del tiempo su camino,
sin la satisfacción que me permita aceptar mi lenta extinción.

No es miedo a morir,
lo es a no ser feliz,
no es temor a dejar de existir,
lo es a sentirse infeliz,
a vivir en medio del sin sentido,
de estar sentado viendo la vida pasar,
esperando el final,
regodeándose en la mediocridad del subsistir,
en la muy cuestionada gracia de respirar
un día más,
para lo mismo.

Septiembre del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

MIEDO.

El miedo suele volverse brújula en el andar,
frontera en el hacer,
censura en el pensar
zozobra por lo que la vida nos depara
y la muerte que nos espera.

El miedo es proporcional a la ignorancia que padecemos,
a las libertades que poseemos
y a las ganas que de vivir tenemos.

Los miedos son porque sobrevaloramos
lo que no tiene razón ni sentido,
porque no acabamos de aceptar,
que muere solamente lo que ha vivido.

Miedo a vivir o morir,
miedo a perder lo que tienes,
a dejar de ser quien crees que eres,
miedo a que los otros sepan lo que realmente eres,
miedo a cambiar,
a imaginar lo que pueda suceder,
a desear aquello que te prohibieron pensar,
a dejar lo seguro de tu lugar.

Temor que paraliza,
obscurece el momento
y ensombrece el mañana.

Miedo que enferma y ciega,
que lleva a ver, escuchar y sentir lo que no hay.

Miedo que llama a gritos la desgracia,
miedos que siembran en la imaginación destrucción.

Miedo que roba el presente,
secuestra el futuro
y sepulta en el pasado,
en el ayer,
que al no poder cambiar, lugar seguro es.

Miedo que te roba la vida,
tus seres queridos
y la tranquilidad.

Agosto del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

VACÍO EMOCIONAL.

La respiración se hace difícil,
necesitas aspirar profundo
y suspirar largo,
no te alcanza el aire,
ni la comprensión,
ni el perdón,
ni el olvido.

Por puertas y ventanas del alma,
asoman miedos escondidos, sin sentido.
Rondan fantasmas de culpabilidad,
sin saber por qué.

Algo está mal,
más no entiendes qué.
Hay que romper esa anormalidad,
la vida se siente amenazada,
no de muerte,
sí de sentido, equilibrio
y te preguntas cómo volvió
ese vacío emocional.

¿Cómo fue que te dejaste sorprender?
¿Entró por la tristeza, la angustia o la decepción?
¿Por qué dejaste la puerta abierta de los sentimientos?,
no recordaste lo escurridizos que son
la preocupación, la compasión y la buena fe.

Tomar distancia es la salida,
romper con décadas, lustros o años
de inercia la recomendación.

Hemos creado un vacío,
es el vacío emocional,
el que nos duela el pecho
es solo un pequeño malestar,
el que no resuelvas tu conflicto
es un castigo infernal.

Junio del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

SOLEDAD.

Es preferible la soledad
a que tu infierno sea la ausencia de los demás.
Pues otros son sus intereses y voluntades
que en el fondo no podrás cambiar.
Tal vez puedas comprar o manipular,
pero no por siempre permutar,
ante eso es mejor aceptar que simular o dominar.

La soledad es el único amor fiel
y amigo leal que puedes encontrar.
Es entender que la vida se puede llevar con los otros,
sin los otros
o a pesar de los otros,
según la circunstancia existencial.

Al final, la soledad no es estar físicamente sólo,
sino junto con aquellos que se acostumbran a mirarte como a esa silla
y ellos a ser tenidos como aquel frutero:
objetos sustituibles de la vida cotidiana,
partes de una escenografía que pronto pasara al olvido,
para finalmente quedar arrumbado en algún rincón.

Por eso no rechaces la soledad,
teme a compartir una vida sin sembrar,
sin construir, sin amistad,
sin interés por entender quién más vive ahí.

La soledad no es encierro es estar aquí, allá o acullá
sin mas permiso o condiciones que tu propia voluntad.

Es vivir sin esperar a que lo quieran hacer los demás
o es vivir en coincidencia con los demás,
sin perder la conciencia de esa fugacidad.

La soledad es aceptarse plenamente,
como un caminante en el sendero de la orfandad
dispuesto a pagar el precio de la libertad.

Abril y Mayo del 2005. Mexticacán y Guadalajara, Jalisco.


Aug 25 2010

DISYUNTIVA PARA CONTINUAR.

Tengo mucho que conversar,
mas no tengo con quien hablar,
He recorrido un buen tramo de mi historia personal,
pero no están aquellos con quien poderla recordar.

Tengo mis horas y días prestos a bien emplear,
mas no hay con quien crear, planear
o simplemente charlar.

Un cauce debo de encontrar,
para salida dar a las palabras, pensamientos
y sentimientos que en mi hay.

Ante esa disyuntiva me queda:
la búsqueda o la soledad.
En la búsqueda me pregunto
¿que senderos tomar a esta altura de mi andar?

Los que recorrí,
en años dejados atrás,
clausurados están.
Cerros de años, compromisos
y la cambiante realidad los aterraron ya.

Ignotos caminos a esta edad,
de nueva compañía necesitarán.
Y después de tanto andar
y desandar en los vericuetos de la compañía y la amistad
¿de quién te puedes fiar?,
si tanto uno como el otro por cualquier motivo suelen cambiar.

¿De quién te debes asistir si no es de tu infalible soledad?

Mas no temas, que no es la soledad desierta,
no es la soledad de soledades,
es la soledad que estando solo te hace sentir acompañado,
es la soledad que necesitas para encontrarte y conocerte,
es tu cuerpo y conciencia,
es tu derecho a no alienarte con lo que no compartes.

Abril y Mayo del 2005. Mexticacán, Jalisco.