Sep 22 2010

PASARELA.

Vidas de libreto, pasarela y escenario.
Vidas de postura, moda y pintura,
de ropa de marca y alta costura,
de maquillaje y peluca.

Vidas fashion y ficción,
de shompig y tiendas chic,
mujeres de palabras arrastradas
y extremadamente limitadas,
de celular e Internet,
de antro y club,
chica plástica y virtual,
de compromisos postizos y vida Light.

Vidas de dieta y gimnasio,
de guardad figura,
fama, forma y fortuna.

Vidas de botox,
cirugía plástica y masaje facial,
de cremas y colágenos
por untar y tomar
a fin del aspecto guardar.
Vidas de apariencia,
del bien combinar,
desde el peinado hasta el andar,
cuerpos perfumados
y de menear bien estudiado.

Vidas dedicadas a escalar:
de estatus a estatus hasta su sueño y fortuna alcanzar.
Vidas con labios brillantes,
cabello pintado y cuerpo bronceado.
Cuerpos esculpidos por la dieta,
gimnasio y silicón.

Vidas en donde lo que cuenta es el exterior,
el papel a representar
y el hedonismo como síntoma de bienestar.
En donde la conciencia se limpia con la colecta anual
y la limosna casual.

Vidas de encuentro social,
de casa en el coto fulano de tal,
de lugares VIP
y de retrato en la página social.
Vidas en la que el signo esencial es
el número de invitaciones por recibir,
la exclusividad del lugar por vivir,
la cantidad de tarjetas de crédito para usar
y lo que suelen gastar para mantener en alto su imagen
y prestigio social.

Diciembre del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Sep 21 2010

ATURDIDO.

Sientes ansia de escapar,
angustia por sentirte mortal,
rechazo a la responsabilidad,
horror a envejecer,
miedo a ver quien vive atrás de tu piel,
temor a dejar de simular
y mostrarte cómo eres en verdad.

Disfrutar y comprar se vuelve tu signo vital;
así como el ruido, riesgo, velocidad
y la vida de manera relativa,
a tu conveniencia enfrentar.
Sólo piensas en fugarte de la realidad,
la soledad, el silencio y la reflexión.

¿Por qué huyes del silencio,
en qué no quieres pensar,
de qué no quieres conciencia tomar,
qué es lo que no deseas saber o recordar?

¿Por qué apagas la voz de la naturaleza,
la de los otros y la de tú interior?
¿No tienes nada que decir,
qué expresar, qué transmitir?

¿Por qué te aturdes con el ruido,
te envuelves en lo estridente
y te aíslas con los decibeles?
¿Por qué dejas que sea lo estrepitoso lo que hable por ti,
lo que te represente, lo que te sustente?

Por qué oprimes tus pensamientos con el peso del volumen,
a qué te sabe deshacer la sensibilidad de tu oído y de tu mente.

No entiendes que la capacidad de soportar
o generar ruido.
es directamente proporcional al nivel de ignorancia de la gente.
Te aferras a pensar que con la música estridente
o el ruido común y corriente desafías a la sociedad
y reafirmas tu personalidad.
¿Pones en el volumen la huella de tu paso,
tu realización personal,
tu identidad generacional,
tu conciencia existencial?
si así es, que pobre es.

Septiembre del 2005. Puerto Vallarta, Jalisco.


Sep 20 2010

DEPREDADORES.

Nos estamos llenando de enfermos de poder,
de megalómanos sin más principios
que su encumbramiento social.

En esa ilegitima acción siembran apatía,
acaban la buena voluntad,
arrasan la credibilidad
y corrompen el clima de civilidad.

Son depredadores de ciudadanos,
recursos públicos
y organismos sociales.
Ácido que carcome la confianza
y la esperanza de la sociedad.

Camaleones que mutan de partido,
ideología, postura y compromiso.
Maestros de la traición y el oportunismo,
la componenda y el arribismo.

Mitómanos que construyen una biografía
en donde su única verdad es la mentira.
Simuladores de la virtud, civilidad,
democracia, honestidad y deber.

Son adictos al poder,
por él destruyen lo que a su paso estorba,
obstruyen pactos de sociabilidad,
órganos de gobierno
y a protagonistas sanos del quehacer social.
En su ambición por hacerse valer
usan lo que tienen para obtener más poder.
No se inmutan al mentir, manipular,
vivir con doble o triple moral,
retroceder o corromper.

Su disfraz es la legitimación social,
ser ejemplo de moralidad,
de sacrificio por el bienestar social
y el de contar con amplia capacidad y probidad.

Su satisfacción interna:
priorizar su interés,
obtener el reconocimiento de los más,
influir con sus tendencias a la sociedad,
ser tenido por mecenas,
fundacionalista y reformador,
sentirse en camino a la inmortalidad
y ser visto su hacer como un antes y un después.

Se cuelgan de quien signifique respaldo moral y prestigio social
y se rodean del incondicional.
Su juego preferido es el ajedrez.
Ponen, quitan, enrocan y cambian
según su estrategia particular,
sin importar las vidas que puedan truncar.

Por eso desechan, controlan, engañan, bloquean
a quien sombra les pueda hacer,
sin importar su capacidad,
pues sus razones son: prevalecer y extenderse.

Son titiriteros, gesticuladores,
maestros del teatro giñol,
señores de la farándula,
dueños de la carpa cómica-política-cínica y vulgar.
Mercaderes de la política,
delincuentes electorales,
trapecistas de la ideología,
travestís de la palabra empeñada.

Al perder credibilidad apelan a las voces,
plumas y personalidades que en su nomina
o lista de acreedores están.
Aduladores, voceros y bufones
que asumiendo un aire de dignidad y objetividad
cubren las espaldas y caprichos al manda más.

Se van alimentando de si mismos
hasta cambiar verdad por cinismo,
acuerdo por olvido,
respeto por manipulación,
compromiso por simulación,
fin por coyuntura,
administración por corrupción,
necesidad por conveniencia,
transparencia por oscuros senderos,
realidad por capricho personal.

Desprecian el país de instituciones, democracia,
leyes y hombres libres y participativos.
Quieren que sea su astucia y fuerza lo que prevalezca.

Marzo del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Sep 19 2010

SECO DE PALABRAS.

Su indiferencia me ha dejado seco de palabras,
argumentos y voluntad.
Ya no sé que decir,
no sé que hacer;
después de tanto insistir
se desgastaron las palabras
y desfallecieron las intenciones.

Sólo me resta el silencio,
la aceptación, la espera.
Resignación que me obsequia serenidad,
si no de haberlo logrado,
sí de haberlo intentado.

Ofrecí lo que con gusto pude dar.
Mas al parecer no fue suficiente,
ni convincente,
qué le vamos a hacer.
Que el tiempo siga su curso y
la vida sus avatares.
Ya llegará la hora,
si es que ha de llegar.

Sólo entonces,
y no antes,
las palabras cobran peso y
el oído voluntad,
pues los caminos se estrechan tanto,
que no dejan otra oportunidad.

Diciembre 16 del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Sep 18 2010

POR EL RESTO DE MI VIDA.

¿Qué hacer con el tiempo que me queda?
¿Cómo trazar una ruta que dé certidumbre a mi hacer y pensar?
¿Cómo no perder de vista la estrella polar
en un mundo de cambiantes situaciones?

¿Cómo construir en la cotidianidad,
y ante la diversidad de circunstancias,
un camino que conduzca a la serenidad y libertad?

Sólo voy a buscar lo que me haga libre y conciente,
rechazar lo que me condicione,
a oponerme a lo que me haga dependiente,
limite mi pensamiento y derecho a elegir
o restrinja mis capacidades y oportunidades de vivir.

Voy a existir liberándome de las necesidades innecesarias,
expresándome con lealtad a mis intenciones,
actuando conforme a lo que soy, siento y quiero.

No voy a vivir para complacer a nadie,
para actuar conforme lo esperan los demás,
no pienso ser actor de ningún guión social,
rechazo la enajenación,
me niego a padecer cualesquier tipo de prisión.

Veo la libertad como el objetivo para alcanzar.
Deseo la libertad como sinónimo de felicidad
y la felicidad como serenidad que nos da congruencia
entre el pensar y el actuar,
el sentir y el decir,
el ser y el parecer.

Vivir sin dobleces,
con autenticidad,
sin máscaras que portar.

Existir con la tranquilidad del no ocultar,
ni parecer lo que no se es
de rechazar lo que con uno no va,
ni tener que quedar bien
o atenerse a los demás,
se trata de la libertad con responsabilidad.

Mayo del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Sep 17 2010

VIOLENCIA IMPECABLE.

Existe un actuar,
que tiene como propósito fundamental
la venganza y el predominio personal.

Su consumación es aislar,
decepcionar y finalmente hacer estallar.
Es una violencia que se aplica en silencio,
simulación y la constante contraposición.
Es la explosión violenta del otro,
a quien de victima a victimario se le hace pasar.

Lo que se procura es desesperarlo, hacerlo estallar.
Su grito violento no es premeditado,
es violencia, es pasión,
es abrir las compuertas de su dolor y decepción.

Pero en ese estremecer de su conciencia:
exige, estalla, arremete
y culpable aparece.

Así se consuma la trampa de la violencia de casa.
Violencia tejida con el frío cálculo
que colma lentamente su paciencia

La víctima se revela, expresa su malestar
por los hilos que lo atan,
las artimañas con que lo cercan,
y las mentiras que contra él conspiran.

Violencia impecable, de telaraña
con espíritu de titiritero,
violencia constante, intimidante
que se aplica con un sí, un no o un quizás,
una pose activa o pasiva,
un hablar o un callar,
un elegir o posponer,
un dejar sentir que poco o nada vales.

Es violencia que arrebata,
destruye sueños, emociones
sin dejar rastro de maltrato,
pues su daño está por adentro,
hundiendo, matando el mañana, el sentimiento.

Por eso no te extrañes si lo ves estallar,
entiende que se quiere expresar,
ante la asfixiante envoltura de quien lo quiere controlar y
hacerlo pagar el costo del infierno terrenal
en el que una unión se puede transformar.

Mayo del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Sep 16 2010

CIENTO OCHENTA GRADOS.

El mundo es redondo como las esferas
en donde se baten los números de la lotería.
Es cilíndrico como la ruleta de la suerte y de la vida.
Por eso gira y gira
para poner todo en movimiento, al azar,
al cruce de una infinitud de circunstancias y consecuencias.

En el globo terráqueo todos somos fichas, números,
variables que al jugar cambian de lugar, circunstancia o condición
para enfrentar lo que llamamos oportunidad, destino o causalidad.

En este constante entrecruzamiento nada es para siempre,
todo es pasajero y circunstancial.
Por eso nada es totalmente blanco o negro,
la vida se expresa en miles de matices
que pueden cambiar iluminando u obscureciendo el sentido existencial.
Es tan frágil la vida,
cuanto más las emociones y sentimientos que nos sostienen,
las relaciones que mantenemos, los afectos que levantamos,
que frente a cualquier encuentro o desencuentro,
damos giros emocionales.

No hay anochecer que impida un nuevo amanecer.
Nada es para siempre.
Todo es cambio, ruptura, ajuste, armonía.
Todo llega como el viento, la respiración
o un abrir y cerrar de ojos:
involuntaria e insospechadamente.

Es la inestabilidad del existir,
del cotidiano hacernos y deshacernos
lo que provoca el cambio emocional.

Bastan unos minutos, unas palabras, un mal entendido,
una expresión corporal, un guiñar de ojos o un deseo común,
para que se den cambios de ciento ochenta grados.

Estamos en un ir y venir de toda relación.
Pertenecemos a donde los nunca jamás son pocos,
en donde las heridas cierran y se reabren,
la mente olvida y recuerda,
arremete y perdona,
se enfurece y resigna.

Estamos así, porque nos necesitamos.
La necesidad hace girar al hombre y a la mujer,
ciento ochenta grados para satisfacer su modo de ser.

Mayo del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Sep 15 2010

SE TE ACUSA.

Te acuso de un delito mayor:
te culpo de matar uno a uno mis sueños
y secuestrar mis realidades.

Te acuso de robarme el futuro que construí,
de quitar uno a uno los soportes que apuntalaba
para sostenerme en el mañana,
de confabularte para que mis ilusiones
quedaran en quimeras.

Mi delito fue buscar lo que para ti era inadmisible:
que nos dedicáramos a lo nuestro:
lo tuyo y lo mío.

No aceptaste porque no tienes,
ni tuviste el mismo sueño.
Tú lo eras todo para mí,
yo sólo era parte para ti,
pues fui casualidad.

Mas era lo que tenias,
¿qué si valía la pena?,
era una zozobra que te asaltaba,
por eso había que agregarle o quitarle
lo que valiera el hecho de ser
lo que no se pensó ser.

Yo tomaba distancia, tú te aferrabas,
veía hacia adentro, tú hacia fuera,
sembraba, cortabas lo que había.

Me obsesioné con la lealtad,
tú en desvalorar mi personalidad,
quería el ejemplo poner,
te aférrraste a no poderme ver;
eso sí, con mis frutos de protagonista te satisfacías.
Nacía un sueño y en enterrarlo te entretenías.
Hablaba, callabas,
yo quería, de las víctimas te hacías,
el futuro a largos trazos esbozaba,
de inmediato lo borrabas.
Trabajaba, tramabas,
decía, en los hechos desmentías,
imaginaba, no contradecías solo ignorabas
y la venganza esperabas.

Por amor y celos contra todo rivalice,
pues quería tu espacio y tiempo para mí,
en ti quería contar como nadie,
que no hubiera contrapesos, como no los tenía para ti.

Pude enloquecer en esa situación,
después comprendí que no eras para mí,
más tuvo un infierno que pasar
para aceptar lo que hacia tiempo
era una clara verdad.
Esa verdad la libertad me ofreció,
ahora si estás o no estás en verdad me da igual.

Abril del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Sep 14 2010

RUPTURA.

Hizo todo por romper
los lazos que nos unieron una vez.
La frialdad estalló
y el disimulo en trozos cortantes voló.
La herida letal es,
no tiene retorno,
el olvido es la sanación.

Es la conciencia de las cosas
lo mejor que de la vida nos toca.
Es saber que la existencia camina esperando cualquier cosa,
sin pretender que una sea mejor que otra,
es aceptar lo comprometido del camino
que día con día cerramos o abrimos,
para continuar con nuestro destino:
ser libres a pesar de uno mismo.

Enero del 2005. Mexticacán, Jalisco.


Sep 13 2010

OSCURIDAD SENTIMENTAL.

¿Era necesario que me lo dijera
o bastaba que lo intuyera
a través de su vacío y desden.

¿Desde cuánto tiempo alimentó ese sentimiento?
Sin duda se pierde en la oscuridad del tiempo
y la trama emocional.
El, o los motivos, a ciencia cierta no los sé
y de lo que deduzco
para remediarlo nada puedo hacer.
No quiero cuestionar,
acepto a cabalidad su voluntad,
su derecho de actuar.

De hecho me pregunto:
¿por qué siempre pensé
que su última actuación estaba a punto de iniciar?
bastaba ver, sentir.
Así, sin hablar, sin preguntar
con solo observar y percibir
de cómo colocaba un muro de frialdad para evitar la amistad.

Brecha de indiferencia,
cortante insinuación corporal,
refractario a toda posibilidad de congeniar.

Vista así la cuestión, es lo mejor.
Saber en dónde estás parado,
a que atenerte, siempre será un bienestar,
aun dentro del mal.

¿Podrá haber reconciliación?,
¿podré confiar la seguridad de una relación emocional
a algo que tan voluble ha manifestado ser?

¿Siempre tendré que estar al acecho de su condición emocional?
¿A la defensiva de su proceder,
de su muy subjetivo entender?
No vale la pena,
es preferible asumir los hechos,
aceptar la pérdida de otro pedazo de tu realidad
y seguir bregando en el camino,
para confirmar lo mismo:
en este mundo solo cuentas contigo mismo.

Enero del 2005, Mexticacán, Jalisco.