Oct 23 2010

PETRIFICADOS.

Se fue filtrando el veneno de su actitud aviesa
hasta llenar el espacio en que cobraban vida.
No se conformó con anegar sus corazones,
buscó impregnar cada poro, cada mirada,
palabra o expresión corporal dada.
Han pasado los años
y el sedimento formado por aquel odio
es de tal espesor
que ha petrificado a los dos.
Ahora insensibles permanecen
a la tristeza o a la alegría,
a lo propio y lo ajeno,
lo cercano y lo distante,
el ayer y el hoy.
Solo queda el silencio,
la mirada perdida
y el grito adolorido
de dos almas muertas en vida.
Agosto del 2006. Atlanta, Estados Unidos.


Oct 22 2010

NACIÓ Y MURIÓ.

Las vidas quedaron lacónicamente sintetizadas
en un nombre y dos fechas grabadas:
nació y murió.

Los símbolos ocuparon el sentido de la vida:
cruces, pebeteros, columnas truncadas, ángeles
o simplemente: “en paz descanse”.
Todo expresando consternación,
serenidad, distancia, olvido.

Algunas de aquellas tumbas agregaban una palabra
que definía la ruta de aquella vida:
educador, patriota, filántropo, creyente, esposo.

En donde no había virtud o mérito
o la humildad con la muerte se llevaba,
la lápida callaba,
sin más números y letras que las estrictamente necesarias:
Nació y murió.

Agosto del 2006. Londres, Inglaterra.


Oct 21 2010

DETENTE.

No eres un error,
no eres un acierto,
no eres un defecto,
tampoco una virtud,
no eres un mal momento,
tampoco un eterno divertimiento,
no eres sólo luz,
no eres penumbra,
no eres una falla,
no eres un tino
eres todo eso y más.

No te juzgues por la acción del último momento,
no te castigues por un solo argumento.
Tampoco montes en vanidad por un acierto.

No eres los últimos minutos, horas o días
eres los años vividos.
Es tu tiempo
pie y fiel en la balanza de tu vida.

Por eso cuando cometas un error
no dejes el malestar entrar
y si entró,
no lo dejes avanzar,
expúlsalo de tu presencia y mente,
pues tu vida no la define el último incidente
sino una historia de años que te sustenta.
Julio del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Oct 20 2010

LA NIÑA DE APARADOR EN MUJER SE TRANSFORMÓ.

Los reveses de la vida a mirarse frente al espejo del alma la llevaron.
Sorprendida quedó de lo que vio:
superficialidad, inseguridad y autoengaño.

Sintió que algo no marchaba bien,
le sucedían cosas que se suponía no debían pasarle,
pues pensaba que lograba lo que anhelaba.

Mas la vida porfiaba en contradecirla,
en hacer añicos la imagen que para sí
y el consumo de los otros creaba.
Vino el derrumbe de su mundo interno.
Mundo de ensueños y apariencias.
Se vino abajo lo que construyó en el aire,
lo que concibió como verdad.
Se fue el amor del cuento de hadas,
se cuestionaron los atractivos de apariencia,
los amigos de conveniencia.

Se negaron las oportunidades,
el éxito se escondió,
los fracasos se hicieron presentes.

La vida ya no se vio fácil,
no bastaba un rostro lindo,
el buen gusto en el vestido
o el contar con amigos;
el reto era más complejo que ver la vida como pasarela.

Era hora de madurar, de probarse,
de medirse con el mundo real,
no con el de miel y pastel
o el de castillos de cristal en su imaginación.

Era el momento de aceptar el peso de la realidad
y pagar las facturas que cobra la cotidianidad.
De entender que eres y vales
por lo que sabes, haces, sientes y tienes.
Que cada vez que te mires al espejo de la vanidad
te debes ver por igual en el espejo de la sinceridad.

Una buena dosis de humildad a aquella niña no le vino mal.
Humildad que no solo supo acatar,
sino de buena manera aceptar.
La humildad de ganarse el pan,
de trabajar bajo la presión de la competitividad,
de buscarse y encontrarse para bien o para mal,
de distinguir la falsedad de la verdad,
el saber de su valer
y de atenerse al criterio de su voluntad.

El miedo a fracasar, a la soledad,
a la ausencia del calor familiar,
a la distancia, a lo radical del cambio emocional,
a un mundo de competitividad,
de frágiles y transitorios lazos sentimentales
le hicieron sentir que se podía hundir,
mas la determinación por cambiar
la llevaron a luchar entre lágrimas de niña y coraje de mujer.

Después de sentirse mil veces desmoronar
y mil veces volverse a levantar,
su reto cumplió a cabalidad.
Ya no la pueden ver como niña presuntuosa y mimada,
como la joven fashion y medio alocada,
sin valor para enfrentar y sostener su destino.
Ya no es niña fresa
ahora es mujer hecha y derecha.
Septiembre  del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Oct 19 2010

BIENAVENTURADA LA GENTE BIEN.

A ese 4% de la población que vive en la desmesura.

Bienaventurados quienes son hijos de buena familia
porque de ellos será el reino de los cielos,
más primero gozarán del reino de la tierra.

Bienaventurados porque ellos no dudan,
saben que Dios está de su lado,
del lado de los poderosos y adinerados.

Bienaventurados porque viven atendidos,
bien amados, cuidados,
siempre descollando en el mundo ideal,
se graduaron con honores en la vida social,
su rostro, apellido y bolsillo los hace gente para triunfar
y son respetados por el peso familiar.

Bienaventurados porque derrochan simpatía,
son objeto de admiración y envidia,
brillan en lo que emprenden,
se conducen con propiedad
y nadan en la oportunidad,
son jóvenes triunfadores
que para adultos exitosos van.
Bienaventurados los que reconoce la sociedad,
que compran al menor pretexto auto, vestuario,
entretenimiento y el objeto de su atención y pasión.

No conocen la pobreza,
ignoran qué es la marginación y la discriminación,
no son ninguneados,
no son violentados,
no son ofendidos,
la vida los convierte en dueños de la situación,
no tienen más horizonte que ser felices
y su interés es tener, gozar y vivir.

Bienaventurados los que no nacieron para complacer, ni servir,
que no saben escuchar más allá de su círculo personal,
para quienes el día no termina.

Los que nunca han tenido que avergonzarse,
los que no conocen otro mundo que el de la exclusividad,
los que son gente bonita,
a quienes todo les va.

Bienaventurados porque de ellos será el reino del placer,
el privilegio y el poder.


Julio del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Oct 18 2010

SINIESTRADO.

Se agrieta mi  vida cuando me priva de la alegría de vivirla.
Entonces, sólo entonces
la indiferencia usurpa la sonrisa,
la melancolía  deja atrás la luz del día.

Ya no espero, solo desespero frente al  olvido
en que me tienen sus deseos y aliento.
El camino ya no lo hacemos juntos,
deambulo sin sentido, ni destino
en busca del manantial de pasión perdido.
¿En dónde quedó la amalgama que nos unió,
en qué lugar dejamos las intensiones que nos hacían soñar,
en qué fosa enterramos lo que nos estremecía,
en dónde quedaron los años en que éramos complemento?

No quiero a nadie más
que no sea ella a mi lado,
pues el contar con alguien no deseado
se vuelve un peregrinar desolado,
en donde solo encuentras seres atormentados
que persiguen aligerar su paso
en su camino al ocaso.
Mayo del 2006. Guadalajara, Jalisco.


Oct 17 2010

UNO MÁS.

¡Qué difícil descubrirse uno más
en el mar de gente que inunda el mundo!
¡Qué duro es despojarse del disfraz que lo protegía a uno,
para verse tal cual!
¡Qué espinoso saber que lo que no aceptamos lo llevamos dentro!
¡Qué difícil para la conciencia
entender que eres uno más!

Vidas de cartabón, de libreto,
vidas ausentes de lo extraordinario
que la hacen digna de contarse, emularse
y vivirse plenamente.

Vidas sometidas a la necesidad programada.
Vidas enajenadas, traspasadas,
de enjambre, hormiguero y parvada.
Vidas calcadas, repetitivas,
de molde, serie y calculadas.

Vidas secuestradas por la seguridad del pan,
la necesidad de ser reconocido por los demás,
la codicia por tener más,
la conformidad individual
la mediocridad social
y la aprensión por la incertidumbre existencial.
Octubre del 2005. Guadalajara, Jalisco.


Oct 16 2010

ANUDADOS.

Anudarse es conjugar el verbo amar y gozar.
Es la conciliación de sueños, entendimientos,
sentidos y tiempos.

Es armonía en el afecto trabado,
en la atracción de los cuerpos,
en los destinos que coinciden.

Momentos que se atan,
manos que se estrechan,
lenguas enlazadas,
noches compartidas,
caricias entregadas,
aromas que envuelven,
cuerpos anudados,
abrazos que funden,
gotas de sudor que se unen,
sentidos que se confunden,
palabras que encienden,
susurros que agradecen,
voces que no se entienden,
sonidos que se expresan,
armonía de los tiempos,
explosión divina,
serenidad que apresa,
dulzura del cuerpo amado,
serenidad que asoma,
gratitud por la compañía
y el instante de eternidad vívido.
Septiembre del 2005. San Sebastián del Oeste, Jalisco.


Oct 15 2010

MANOS.

Le ataron las manos para que no escribiera,
no creara, no se sublevara,
no estrechara a otras manos,
no señalara el camino
más eso fue en vano,
por eso se las encadenaron.

Sin importar el peso y frío del metal,
con mayor esfuerzo y dolor
las manos prosiguieron su labor:
abrían caminos, sembraban ideas,
esculpían, pintaban, fundían, cosechaban sueños,
no dejaban de realizarse.

Eso encolerizó a los enemigos de la vida,
la libertad y la imaginación.
Por ello decidieron clavarlas contra la pared
y encerrarlas tras las rejas de la prisión.
Resistiéndose a morir,
las manos palparon las paredes de su celda
y con la sangre que de ellas emanaba,
escribieron su irrenunciable convicción:
el hombre, nació para ser libre.

Agosto del 2006. Ávila, España.


Oct 14 2010

MELANCOLÍA.

Hoy amanecí con la melancolía como compañía,
por ella no deja de salir el aliento de la tristeza,
el grito de la añoranza,
el susurro del dolor.

Mis sentidos encuentran en los grises del día nublado
el escenario deseado
para aflorar los sentimientos soterrados.

Las emociones y sensibilidades,
llenas de nostalgia no dejan de brotar:
añoro lo que no conozco,
extraño lo que no he vivido,
suspiro por lo que no he sentido,
recorro caminos que nunca transité,
se me escapa el aliento sin saber por qué,
disipándose por los puntos cardinales para quedar en la nada,
mas lleno de sensaciones que no logro definir, alcanzar, tocar.
Las notas del violín y el chelo
me sumergen en la neblina,
en donde encuentro siluetas desdibujadas,
espacios sin proporción,
voces y ecos que golpean distantemente recuerdos
que no logro recordar.

La neblina es paz que lentamente se torna desazón,
evocación, soledad,
expresión de insatisfacción,
manifestación de otra vida
que bien puede no ser la mía
o la que inconcientemente añoré, más no fragüé.

El aire frío envuelve mi cuerpo para no dejarlo escapar,
lo atrapa hasta los huesos
y un olor a humedad satura el lugar
para dejar una incierta congoja
que no sé a que tiempo, circunstancias
o reminiscencias me quiere llevar.

Julio del 2006. Guadalajara, Jalisco.